
El Yoga pone en sus propias manos la responsabilidad de su salud y los medios para alcanzarla. El cuerpo es una relación recíproca y equilibrada de diez sistemas igualmente vitales. La práctica del yoga y el pranayama aseguran el funcionamiento saludable y equilibrado de estos diez sistemas.
Sistema óseo
La ciencia ha demostrado que incluso los huesos se fortalecen con el uso. Una movilidad plena exige el libre juego de todas las articulaciones. Las ásanas movilizan diariamente cada articulación hasta el limite de su capacidad y le permiten mantener su movilidad actual, mejorando paulatinamente el alcance de su capacidad de movimiento, hasta volver a su estado natural.
Sistema muscular
Los músculos eficientes son largos, están libres de tensiones acumuladas y poseen el tono adecuado. La tensión de origen mental que se acumula en los músculos desaparece con la práctica de las posturas. Cuando cada músculo se estira hasta el limite de su capacidad, se contrarresta la tensión acumulada, la rigidez y el acortamiento manteniendo el cuerpo su flexibilidad. Además los músculos se fortalecen, se tonifican y aumentan su resistencia.
Sistema circulatorio
El corazón comienza a latir durante la cuarta semana después de la concepción. Aunque el corazón de un adulto pesa menos de 300 gramos, cada día bombea unos cinco litros de sangre por minuto, es decir,7200litros por día, a través de más de cien mil kilómetros de vasos sanguíneos. Las posturas yóguicas incrementan el flujo de sangre a determinadas zonas del cuerpo, de manera que todas ellas reciban la necesaria nutrición. Además, mantiene el corazón sano, fuerte y listo para cualquier tipo de stress y situación.
Sistema nervioso
La mayor parte de los nervios se conectan con el cerebro por mediación de la médula espinal. Si hay presión sobre los nervios, de ello pueden resultar numerosos problemas físicos. Las asanas mantienen la columna flexible, de modo que no ejerza presión sobre los nervios. En las diversas posturas, la sangre y la energía se dirigen a los diferentes plexos nerviosos, nutriéndolos y relajándolos profundamente. En realidad el yoga es un bálsamo para el sistema nervioso.
Sistema digestivo
Parte importante del yoga es prestar la debida atención al aparato digestivo, lo que implica, comer con inteligencia. Ciertas posturas estimulan los órganos digestivos, disminuyen la presión en los nervios relacionados con la digestión, alivian la congestión interna y facilitan la buena asimilación. Además se despierta nuestra conciencia innata de alimentarnos sanamente, incorporando más las frutas y los vegetales en nuestra alimentación.
Sistema de eliminación
Expulsar del cuerpo los desechos es tan importante como aportarle nutrientes. Las técnicas yóguicas despejan el canal intestinal, estimulan la contracción, limpian los órganos internos y la piel, fomentando una buena eliminación.
Sistema respiratorio
El oxígeno es el elemento que más utiliza el cuerpo. Una respiración incompleta hará que se resientan todas las demás funciones corporales. Los pulmones no sólo sirven para aportar oxígeno al organismo, sino también para eliminar anhídricoarbónico y otros gases. La carencia de oxígeno en las células cerebrales puede ser causa de senilidad, mala concentración y fatiga mental. Al respirar profundamente en las posturas se limpian los pulmones y se estimula el sistema cardiovascular. El aliento es la fuerza vital, y está relacionado de forma directa con la vitalidad y con el equilibrio mental.
Sistema endocrino
Las glándulas regulan el metabolismo y las funciones vitales del cuerpo, incluso el nivel de energía, la conducta, el estado mental y el impulso sexual. Las posturas tónicas ejercen un efecto estabilizante. Ciertas posturas equilibran determinadas glándulas, dependiendo de el tipo de postura y la manera en que se haga. Normalmente, en una clase de yoga se estimulan y regulan todas las glándulas del cuerpo.
Sistema pránico
El prana, la fuerza vital, es la base de las prácticas yóguicas. Nos hayamos dado cuenta o no , todos hemos sentido esa energía, ya sea en presencia de una persona poderosa, en un momento de curación o después de habernos hecho daño, cuando de forma instintiva nos sujetamos la parte golpeada o herida y respiramos profundamente. El prana es nuestra conexión con el cosmos y nuestra fuente de vida. Aunque nos sintamos independientes, 21600 veces por día la respiración nos recuerda nuestra conexión cósmica .
Sistema mental
Una mente sana necesita un cuerpo sano. La práctica correcta del yoga proporciona una claridad mental y una calidad de atención que penetra en todo el cuerpo. Para lograr la integración mental debemos entender la naturaleza del pensamiento y el papel que éste de sempeña en la vida diaria y en la acción correcta. Esta comprensión es el fruto de la auto observación y la indagación de sí mismo, es decir, el propósito del yoga.



